Gema Ponce
Diferente, original e innovador. Tres adjetivos para un mismo negocio. Tan sólo lleva abierto un puñado de meses. Sin embargo, tras Oh lá lá! se refugia la experiencia de una pareja de profesionales de la restauración y el diseño cántabro que, un buen día, decidió abandonar anteriores andanzas empresariales para embarcarse en una nueva aventura. Especialistas en catering, Virginia Fernández y Carlos Díez se basan en un concepto diferente, desconocido en la región, que reúne exclusividad con un servicio integral adaptado a las necesidades de cada cliente y ofreciendo, siempre, precios asequibles, similares o incluso inferiores a los de la competencia, Trayectoria no les falta. En su carta de presentación les avala Las hijas de Florencia, Las Olas o Arrabal ll, establecimientos que pasaron por sus manos y que ahora son claras referencias de la región.
Su objetivo es claro: «alejarnos de lo común y ofrecer propuestas sugerentes que saquen a los comensales de la rutina». Jorge e Iker, siguiendo las enseñanzas del gran Sergi Arola, pasan el día entre fogones investigando nuevas combinaciones de ingredientes, texturas, sabores y presentaciones. El reto es claro. No aburrir siempre con lo mismo. Que sus clientes se sorprendan y dialoguen sobre qué será lo próximo en el cóctel, el banquete, el desayuno o la cena. Lo de menos es el tipo de acto. Están preparados para cualquier evento. Y no sólo para saciar estómagos sino que si se precisa, son capaces de organizar fiestas por todo lo alto.
Virginia es la encargada de la logística, de que todo lo accesorio -cuberterías, vajillas, mantelerías, cristalerías, flores, etc.- vaya en consonancia con los platos. Carlos, por su parte, se ocupa del aspecto comercial y de regentar la pequeña tienda gourmet que les sirve de antesala de su negocio, instalado en Liencres. Un local donde también ofrecen cenas privadas y que ahora se esmera en las comidas para hacer mas fácil la Navidad a las amas de casa.
La originalidad, la exclusividad y el buen hacer no es cuestión de gasto, es cuestión de gusto. Y gusto es lo que sobra en este negocio que lo hace todo de forma artesanal. Cocinado, elaborado y servido en el mismo momento del evento en cuestión. No se deja nada a la improvisación pero sus platos tampoco reposan durante días a la espera del ágape. El miedo a lo original es el principal hándicap al que se enfrentan pero tras una primera experiencia son muchos quienes repiten.
Para gustos los colores. Contentar a todos es imposible. Por eso, innovar es otro de sus pilares. Aprovechan cualquier ocasión para comprobar la reacción que en sus comensales producen ciertos experimentos. Aunque también son conscientes de que hay delicias gastronómicas que gozan del beneplácito de la mayoría. El secreto: la presentación. Si a los chipirones le das otra apariencia, la cosa cambia. Imagínese tinta solidificada, en su interior un trozo de chipirón y como centro unos granos de arroz. Servido en una cucharita de plástico. La cosa cambia. Y el sabor se dispara en el paladar. Comprobado.
Sigamos probando. Piruletas de espagueti con su salsa. A priori suena raro. Sin embargo, se trata de una brocheta con pasta enrollada en su parte superior y acompañada con un platito con salsa. ¿Curioso? Es solo el principio. Turno para unas cebollitas cocidas en salsa de canela, rellenas de mousse de pularda y almendras. Un único bocado. Explosión de sabores. Sencillamente delicioso. Le sigue unas croquetas de gambas, todo un clásico. Sin embargo, aquí se encargan de darle otra apariencia. El objetivo se cumple con creces.
¿Qué será lo próximo? La pregunta no se resiste.
Como postre, pipeta de chocolate blanco y negro con vinagre de frambuesa. El comensal forma aquí parte del juego. Divertido si, extraordinario más, espectacular también.
Tras la degustación sólo una frase: Oh lá lá!
José Luis Pérez
Esta joven empresa se ha ganado en poco tiempo un gran prestigio por la calidad de sus catering.
En mayo del año pasado nació en Cantabria una nueva empresa de restauración especializada en catering y que tiene su desarrollo en un establecimiento-tienda delicatesen en Liencres donde también atienden como restaurante comidas o cenas de encargo para un máximo de unas doce personas.
Al frente del proyecto están Carlos Díaz y Virginia Fernández, ambos con experiencia en bares y hostelería y con las ideas muy claras de lo que pretenden ofrecer. Detrás de su nombre, Oh, Lá, Lá!, emerge con fuerza una empresa que se puede calificar de diferente, dado que su propuesta no tiene nada que ver con los caterings convencionales y tradicionales. A partir de la creatividad de Jorge BIasco, jefe de cocina en miniatura, moderna, espectacular, donde se juega con el detalle, donde el contraste de texturas adquiere un gran protagonismo y en la que se mima hasta el último detalle. Sin duda, una apuesta virtuosa por la excelencia.
Prueba de que este modo de hacer bien las cosas tiene respaldo es la amplia cartera que en poco tiempo Oh, Lá, Lá! ha conseguido tanto en Cantabria como fuera de la región, tanto en el ámbito de la empresa como del cliente privada. Su capacidad de organizar de forma global un evento donde la gastronomía es una pieza clave representa uno de sus principales avales.
Más de un centenar de variedades constituyen su abanico de posibilidades en un cóctel. El resultado al paladar en todos los casos estridencias ni combinaciones forzadas, dando la sensación que detrás hay un trabajo serle de innovación.
Vayan algunos ejemplos de bocados exquisitos: gazpacho de remo lacha; uvas rellenas de foie y pistacho; brocheta de salmón con mango y crema (lo balsámico; tubular de risotto; ¡nvotini de langostino, bacon y crocanti con gotas de vinagre al albaricoque; crema fría de maíz y patata violeta; merluza a la plancha con vivhyssoise y patata; ceviche de rodaballo y manzana; crujientes de morcilla con puré de manzana y piñones; croquetas de gambas; crema de coco y su crujiente; solomillo con crema; dulce de café, pétalos y foie...
Y la lista continúa con 'caprichos' que se pueden convertir en platos para un almuerzo o cena. Brillante.
SANTANDER.- La Asociación de Mujeres Empresarias hizo entrega de un ordenador portátil al proyecto Catering Oh Là Là presentado por Virginia Fernández, Laura Berdial y Carlos Díaz, ganadores del 2° premio de la VI edición del premio Emprendedor Universitario de 2008. AMEC, colaboradora 'de estos premios desde su creación, prima con un portátil al proyecto con mayor implicación femenina dentro de los seleccionados.
En la foto, entregando el ordenador en la empresa Oh Là Là a su responsable, Virginia Fernández, están la presidenta de AMEC, Carmen Carrión, la vicepresidenta, Natividad Pérez Salazar, y la secretaria Amelia Pascua.
Vogue 2011
1. Dulce o salado
El catering se sofistica y sus presentaciones son cada vez más elaboradas. No importa si le das más relevancia a los entrantes, los platos principales o los postres con equipos como los de Catering Oh Lá Lá (www.catering-ohlala.com) o los profesionales de Eneldo cualquiera de tus deseos se hará realidad. Toda una experiencia para los sentidos.
José Luis Pérez
En mayo del año pasado nació en Cantabria una nueva empresa de restauración especializada en catering y que tiene su desarrollo en un establecimiento-tienda delicatessen en Liencres donde también atienden como restaurante comidas o cenas de encargo para un máximo de unas doce personas.
Detrás de su nombre, Oh Là Là!, emerge con fuerza una empresa que se puede calificar de diferente, dado que su propuesta no tiene nada que ver con los caterings convencionales y tradicionales. A partir de la creatividad de Jorge Blasco, jefe de cocina, ofrecen al cliente una alta cocina en miniatura, moderna, espectacular, donde se juega con el detalle, donde el contraste de texturas adquiere un gran protagonismo y en la que se mima hasta el último detalle. Sin duda, una apuesta virtuosa por la excelencia.
Prueba de que este modo de hacer bien las cosas tiene respaldo es la amplia cartera que en poco tiempo Oh Là Là! ha conseguido tanto en Cantabria como fuera de la región, tanto en el ámbito de la empresa como del cliente privada. Su capacidad de organizar de forma global un evento donde la gastronomía es una pieza clave representa uno de sus principales avales.
Más de un centenar de variedades constituyen su abanico de posibilidades en un cóctel. El resultado al paladar en todos los casos es al máximo agradable y sutil, sin estridencias ni combinaciones forzadas, dando la sensación que detrás hay un trabajo serie de innovación.
Vayan algunos ejemplos de bocados exquisitos: gazpacho de remolacha; uvas rellenas de foie y pistacho; brocheta de salmón con mango y crema de balsámico; tubular de risotto; invotini de langostino, bacón y crocanti con gotas de vinagre al albaricoque; crema fría de maíz y patata violeta; merluza a la plancha con vivhyssoise y patata; ceviche de rodaballo y manzana; crujientes de morcilla con puré de manzana y piñones; croquetas de gambas; crema de coco y su crujiente; solomillo con crema; dulce de café, pétalos y foie...
Y la lista continúa con "caprichos" que se pueden convertir en platos para un almuerzo o cena. Brillante.
Gema Ponce
Diferente, original e innovador. Tres adjetivos para un mismo negocio. Tan sólo lleva abierto un puñado de meses. Sim embargo, tras Oh Là Là! se refugia la experiencia de una pareja de profesionales de la restauración y el diseño cántabro que, un buen día, decidió abandonar anteriores andanzas empresariales para embarcarse en una nueva aventura.
Su objetivo es claro: "alejarnos de lo común y ofrecer propuestas sugerentes que saquen a los comensales de la rutina". El reto es claro. no aburrir siempre con lo mismo. Que sus clientes se sorprendan y dialoguen sobre qué será lo próximo en el cóctel, el banquete, el desayuno o la cena. Lo de menos es el tipo de acto. Esstán preparados para cualquier evento. Y no sólo para saciar estómagos sino que si se precisa, son capaces de organizar fiestas por todo lo alto.
Virginia es la encargada de la logística, de que todo lo accesorio -cuberterías, vajillas, mantelerías, cristaleías, flores, etc.- vaya en consonancia con los platos. Carlos, por su parte, se ocupa del aspecto comercial.
La originalidad, la exclusividad y el buen hacer no es cuestión de gasto, es cuestión de gusto. Y gusto es lo que sobra en este negocio que lo hace todo de forma artesanal. Cocinado, elaborado y servido en el mismo momento del evento en cuestión. No se deja nada a la improvisación pero sus platos tampoco reposan durante días a la espera del ágape. El miedo a lo original es el principal handicap al que se enfrentan pero tras una primera experiencia son muchos quienes repiten. El secreto: la presentación. Si a los chipirones le das otra apariencia, la cosa cambia. Imagínese tinta solidificada, en su interior un trozo de chipirón y como centro unos granos de arroz. La cosa cambia. Y el sabor se dispara en el paladar. Comprobado.
Sigamos probando. Piruletas de espaghetti con su salsa. A priori suena rato. sin embargo, se trata de una brocheta con pasta enrollada en su parte superior y acompañada con un platito con salsa. ¿Curioso? Es solo el principio. Turno para una cebollitas cocidas en salsa de canela, rellenas de mousse de pularda y almendras. Un único bocado. Explosión de sabores. Sencillamente delicioso. Le sigue unas croquetas de gambas, todo un clásico. Sin embargo, aquí se encargan de darle otra apariencia. el objetivo se cumple con creces. ¿Que será lo próximo? La pregunta no se reiste.
Como postre, pipeta de chocolate blanco y negro con vinagre de frambuesa. El comensal forma aquí parte del juego. Divertido sí, extraordinario más, espectaular también.
Tras la degustación sólo una frase: Oh Là Là!
José Luis Pérez
Creativa, ingeniosa, intuitiva, delicada y... sobre todo muy sabrosa. Así es la alta cocina en miniatura que propone este cocinero madrileño establecido en Cantabria donde se está haciendo un hueco con bocados de excelencia.
¿A quién le debe su afición por la cocina?
A mi abuela. Les debemos tanto a las mujeres en la cocina y no les hemos ofrecido el reconocimiento que merecen.
¿El cocinero nace o se hace?
Nace y se hace. Se tiene que tener el toque de cocinero, y después formarse.
¿Cómo define la cocina que usted propone?
Más que definirla yo, los términos y definiciones los determinan aquellos que popularizan la cocina. Posmoderna que leí hace tiempo se acerca a definirnos, deshacemos lo hecho para reconstruirlo.
¿Hasta qué punto conviven en su carta productos de la zona y foráneos?
Siempre intento aprovechar lo mejor de cada zona. Ya sea de Cantabria u otra comunidad o país.
¿La línea de cocina de su restaurante la marca usted o las preferencias de los clientes?
Generalmente la marco yo y el equipo de cocina.
¿Ferrán Adriá o Santi Santamaría? ¿Existe un conflicto entre la cocina tradicional y la cocina moderna?
Ferran Adriá. El conflicto lo originan aquellos que sacan rentabilidad de él.
¿Hacia dónde va la cocina en España?
Nos encontramos en un momento mediático considerable. Está por ver si será algo efímero o por el contrario se mantendrá con el tiempo.
¿Está suficientemente reconocida la cocina de Cantabria?
No. Las instituciones de Cantabria deberían estimular el auge de la cocina Cantabra, y por otro lado responder los hosteleros.
¿Cuál es la 'joya' de su carta?
El tiramisú pasiego.
Díganos un plato que haya incorporado recientemente a su carta y que haya gustado a los clientes.
La crema fina de maíz y patata violeta.
¿A qué cocineros admira?
Mediáticos: Ferran Adriá, Aduriz... Arguiñano; este último en lo que ha aportado a la hora de acercar la cocina y su terminología a la gente no profesional, los otros dos y el resto de primeros espadas por el reconocimiento indirecto a los cocineros. Y no mediáticos, todo aquel que realiza su trabajo de una manera profesional.
¿Dónde encuentra la inspiración para crear un nuevo plato?
En la lectura, consejos, búsqueda y trabajo diario.
¿Se puede convencer a un cliente insatisfecho para que vuelva a su restaurante?
Esa pesada labor se la cedería a Carlos, nuestro maître, él seguro que le hace regresar.
¿Qué valor da a las críticas?
Una crítica constructiva y sincera, es infinitamente provechosa para el cocinero.
¿Qué ha comido últimamente y le ha sorprendido?
Un chipirón en tinta sólida que hemos elaborado.
¿Qué es lo que mejor le sale?
No tengo preferencias.
¿Y qué es lo que peor le sale?
La misma respuesta anterior.
¿Algo que no comería nunca?
No creo que me negase a comer alguna cosa que no haya probado.
¿Comemos mejor ahora que hace 30 años?
No tengo edad suficiente para llegar a hacer esa valoración, debido a mi corta edad. Sin embargo imagino que sí, hace 30 años aún estábamos recomponiéndonos de un periodo de poco acceso informativo; hoy en día la información y acceso a buenos productos los tenemos más mano, aunque no siempre es sinónimo de dieta saludable.
¿Se puede comer bien con un menú del día?
Sí, en un sitio que cuiden una dieta equilibrada.
¿Es caro comer en los restaurantes de Cantabria?
Comer fuera de casa se adapta a todos los bolsillos, desde la comida rápida a un buen pescado de Cantabria, todo ello lo dictamina el bolsillo de cada uno.
¿Lo peor de ser cocinero?
Los horarios.
¿Y lo mejor?
En la cocina no se deja de aprender, es un mundo infinito de posibilidades. Aparte la camaradería con el resto del equipo, en mi caso disfruto junto a Iker, Carlos, Virginia y Fon.
Si no hubiera sido cocinero ¿qué le hubiera gustado ser?
Escritor.
¿Le gusta ver los programas de cocina por la televisión?
Veo muy poco la tele, aunque si coincido con algún programa, sí le echo un vistazo.
¿Y en casa tiene tiempo para cocinar?
Sí, siempre en buena compañía.
Revista "Gastronomía"
Ubicado en Liencres (Cantabria), nos ofrece alta cocina en miniatura. Catering Oh Lá Lá está especializado en el bocado, fusionando originalidad y tradición, ligado a los productos ecológicos como seña de identidad y ofreciendo un amplio abanico de sutiles variedades de cocina de autor. Puesta en escena elegante, novedosa y propia, adaptándose a las peticiones del cliente y supervisando hasta el último detalle de la decoración, vajilla y mantelería. Bodas, banquetes, inauguraciones, congresos, cóckteles, veladas particulares y demás eventos avalan al catering Oh Lá Lá como una referencia en su sector, ofreciendo un compromiso y una profesionalidad fruto de la experiencia del equipo de cocina y sala.